
Ana Torres:
Estoy operada de la espalda dos veces de hernia discal en la zona lumbar en la L4, L5 y en el último reconocimiento está afectada la LS1, con propuesta de otra operación,por la cual no estaba dispuesta a pasar , por el calvario que me han hecho pasar las otras y no obtener ningún resultado, llevo padeciendo el dolor desde el año 1994, con mucha medicación y muy fuerte, hasta el punto que me perjudicaron otros órganos, era un circulo vicioso. Todo empezó por curiosidad en hacer clases de Taichi, que había oído hablar, pero no practicarlo ni nadie me había hablado de mover la energía. Hoy estoy muy contenta y satisfecha de poder practicar Chikung , Taichi y Kunfgu , y agradezco enormemente al instructor porque para mí me ha devuelto la vida, ahora tengo más energía, control de mi espalda, me siento más fuerte que antes de las operaciones, no tomo ninguna medicación, hasta el extremo que a veces por un simple dolor de cabeza no recurro a la simple aspirina, es como si de mi mente se hubiera borrado tomar medicación, sabe que hay otra cosa, practicar, practicar, incluso en el trabajo he encontrado beneficio y me lo han notado. La gente que me conoce me preguntan, que hago que me ven muy bien, ellos ven la parte externa y yo siento mi parte interna. La verdad, ni me imagino como estaría hoy en día. También sé por experiencia que si no practico no obtengo beneficio duradero.
Jordi Sunye:
Soy practicante de Chikug y Kungfu Shaolin desde hace tres años, y sinceramente, es el arte más extraordinario que conozco, junto con el Budismo. Su practica te transforma literalmente en todos los sentidos, ya que no hay nada que no llene la practica de dichas artes. Desde lo más básico como pueden ser problemas físicos, hasta lo mas interno y difícil de solucionar a simple vista, como pueden ser problemas emocionales o mentales. O sea que estas artes están indicadas para todo tipo de problemas. El chikung y el Kungfu Shaolin son dos artes que unidas, son capaces de conectarnos con nuestra esencia más pura, o sea, que se transforman en artes espirituales, para llevar a la mente a toda su madurez posible, llenándonos de una total paz e inundando nuestros corazones de amor por todos los seres.
Alex Mariño
Querido Sifu,
Te escribo para hacer una recapitulación de todo lo que he aprendido y experimentado desde que tuve la suerte de descubrir y empezar a practicar Kungfú Shaolin, y te agradezco sinceramente todos los cambios para mejor que tus enseñanzas han aportado a mi vida. Una de las primeras mejoras que noté al principio fue que me resultaba mucho más fácil sonreír en general, y especialmente a la gente, lo que ha incrementado notablemente la calidad de las relaciones con mis amigos, y me ha capacitado a abordar los problemas con mejor filosofía. "Sonreíd desde el corazón" es lo que pienso cuando los problemas me apremian y la tensión me acapara, y así los soluciono con mayor facilidad.
Sentir el flujo de energía y la fuerza interna son dos de las mejores experiencias de mi vida, y es que después de casi año y medio de entrenamiento me sigue pareciendo revolucionario. Se siente uno tan bien que es difícil explicarlo con palabras. Todo esto me ha devuelto una espiritualidad que creía perdida en mis años de infancia. Además, me ayuda a entender más cosas y a tener una concepción diferente del mundo.
Cada vez me siento más seguro y relajado haciendo las secuencias de combate y cada vez lo disfruto más. De hecho, ¡después de una sesión de Shaolin se sale con más energía que al inicio! He perdido casi 20 Kg sin hacer ninguna dieta especial y mis piernas y brazos son mucho más fuertes. Me encanta practicar con mis hermanos y hermanas de kungfú y siento curiosidad por descubrir nuevas e interesantes aplicaciones marciales de los movimientos que sabemos.
Sifu, ¡muchas gracias por transmitirnos de corazón a corazón las artes Shaolin!

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada